Edición Las Álvarez · Andes, Antioquia
Un café que
vuelve a levantar
un hogar.
Cuando todo cambia, ellas siguen sembrando. Cada bolsa de esta edición aporta ocho ladrillos para reconstruir la casa de la familia Álvarez.


Café con propósito · cosechado en familia
La tierra que heredaron
Seguir floreciendo también es una forma de resistencia.
Cuando su papá murió, las hermanas Álvarez tuvieron que aprender a trabajar la tierra que les dejó.
Entre el café, el plátano y el cuidado de la finca, han seguido estudiando y sacando adelante su hogar. Hoy, el sismo volvió a cambiarles la vida: su casa necesita ser reconstruida.

Dulce, balanceado
y profundamente
colombiano.
Un café tradicional de montaña, cultivado a 1.800 m s. n. m. y cuidado por María Isabel Álvarez desde la finca hasta cada grano.

Cosecha con impacto
Florece la
Esperanza
Café tradicional colombiano · 250 g y 500 g
Esta no es solo una bolsa de café. Son ocho ladrillos, una familia más cerca de volver a casa y una manera concreta de acompañar a quienes siguen sembrando.